16/09/2025
anterior —retos climático, energético y digital— pero ha planteado uno más: impulsar la productividad y la competitividad europea y asegurar una autonomía estratégica que reduzca sus dependencias externas a partir de las propuestas planteadas en el Informe Draghi, sobre la productividad y la competitividad de la Unión Europea como factores claves de su crecimiento, y el Informe Letta, sobre el funcionamiento del mercado interior. Además, la Unión Europea busca posicionarse a nivel global en un contexto geopolítico cada vez más complejo.
Las decisiones de la Administración Trump —propuestas de solución a los conflictos bélicos latentes (Ucrania y Oriente Medio), la redefinición del tablero de juego del comercio internacional con el recrudecimiento del enfrentamiento comercial y tecnológico con China, las decisiones en materia arancelaria, o su postura respecto a las relaciones trasatlánticas con consecuencias directas para la UE—, han obligado a actualizar los debates, prioridades y políticas sobre el papel de la Unión en el escenario internacional y a aumentar la ambición comunitaria, y de los Estados miembros, en el terreno de la seguridad y defensa.
Todo ello en un contexto de debilidad económica, con un crecimiento moderado en 2024 (en torno al 1 por 100) y previsiones para 2025 en la misma línea (previsiones de primavera de la Comisión: crecimiento PIB UE del 1,1 por 100 y UEM del 0,9 por 100).
16/09/2025
La Unión Europea se enfrenta a un cambio de paradigma sobre qué papel debe jugar y cómo abordar los retos comerciales, geopolíticos y de defensa, desde la unidad, como ya hizo durante la pandemia, y de forma proactiva mediante decisiones conjuntas adoptadas de forma ágil y transparente y evitando asimetrías entre los Estados miembros. De hecho, el riesgo de tensiones y división entre Estados miembros es lo que puede minar la cohesión y reducir su capacidad como actor global.
En efecto, la Comisión Europea ha mantenido cierta continuidad con las políticas y estrategias desarrolladas en su mandato anterior —retos climático, energético y digital— pero ha planteado uno más: impulsar la productividad y la competitividad europea y asegurar una autonomía estratégica que reduzca sus dependencias externas a partir de las propuestas planteadas en el Informe Draghi, sobre la productividad y la competitividad de la Unión Europea como factores claves de su crecimiento, y el Informe Letta, sobre el funcionamiento del mercado interior. Además, la Unión Europea busca posicionarse a nivel global en un contexto geopolítico cada vez más complejo.
Las decisiones de la Administración Trump —propuestas de solución a los conflictos bélicos latentes (Ucrania y Oriente Medio), la redefinición del tablero de juego del comercio internacional con el recrudecimiento del enfrentamiento comercial y tecnológico con China, las decisiones en materia arancelaria, o su postura respecto a las relaciones trasatlánticas con consecuencias directas para la UE—, han obligado a actualizar los debates, prioridades y políticas sobre el papel de la Unión en el escenario internacional y a aumentar la ambición comunitaria, y de los Estados miembros, en el terreno de la seguridad y defensa.
Todo ello en un contexto de debilidad económica, con un crecimiento moderado en 2024 (en torno al 1 por 100) y previsiones para 2025 en la misma línea (previsiones de primavera de la Comisión: crecimiento PIB UE del 1,1 por 100 y UEM del 0,9 por 100).
EL FUTURO DE LA COMPETITIVIDAD EUROPEA (INFORME DRAGHI)
Fuente: Elaboración propia a partir de M. Draghi, El futuro de la competitividad europea. Una estrategia de competitividad para Europa, 2024.
EL LIBRO BLANCO DE LA DEFENSA
Fuente: elaboración propia a partir de Comisión Europea, White Paper for European Defence – Readiness 2030 y ReArm Europe Plan/Readiness 2030, 2025.